Camarones

Esto que voy a narrar, no me sucedió a mí, sino a unas personas apreciadísimas que tengo en la mayor estima.

No voy a decir nombres, para efectos de esta narrativa, diré que una de ellas se llama Diamante, su mamá se llama Estrella, y sus hijos (de Diamante) se llaman Aguacate y Radioactivo.

Los cuatro fueron al bellísimo puerto y ciudad de Progreso a darse un delicioso baño de mar. Diamante y Estrella decidieron quedarse a comer y al entrar al restaurante, observaron que en una mesa se encontraba don Víctor Manuel Cervera Pacheco, quien fue Gobernador del Estado muchos años (más de seis) y era una figura destacada en los ámbitos político, social y hasta cultural de Yucatán. 

Se sentaron Estrella, Diamante y sus hijos Aguacate y Radioactivo a ver el menú. Después de analizarlo unos minutos, Diamante llama al mesero.

-¿Dígame, Señora?

-Joven, para mis hijos voy a pedir unos camarones empanizados…

-¿¿Cómo?? -interrumpe Estrella- ¿¿CAMARONES??

Diamante y el joven mesero miraron a Estrella un poco apenados

-Si mamá, camarones, ¿qué tiene de malo?

-¡Estás pidiendo lo más caro del menú!! ¡¡los camarones son muy caros!!

-No mamá, no pasa nada –y mirando de nuevo al mesero le dice: “joven a mi me trae un cocktail de camarones y caracol”

–¿¿Cómo?? ¿¿CARACOL?? 

Estrella subía cada vez más el tono de su voz, de tal forma que los clientes que estaban sentados en las otras mesas, don Víctor Cervera incluído, voltearon a ver discretamente

Con tono rojizo en la cara, Diamente le dijo a su mamá: 

–Sí mamá, aquí traigo el dinero, el papá de Aguacate y Radioactivo me dio suficiente dinero para que comamos todos.

–¡No niña, eso no está bien! ¡¡Luego los niños no se terminan su comida y es un desperdicio!! 

Diamante eligió ignorar lo que decía Estrella, y le confirmó al mesero: “Joven, tráigame lo que le pedí”

El mesero tomó la orden de Estrella, un pescado frito, y se fue a dejar las instrucciones al cocinero. 

La comida siguió su curso, con un poco de disgusto por parte de ambas, Estrella y Diamante. A medio consumir sus alimentos, observaron como la mesa donde estaba Don Víctor se pararon todos y se fueron, no sin antes saludar desde lejos con la mano a ellas dos. 

Estrella vio confirmadas sus sospechas, ya que los niños no terminaron sus camarones. “¿Ves? ¡Te lo dije!”.

Llegó el momento de pedir la cuenta. “¡Vas a ver que va a salir en un montón de dinero!” Le dijo Estrella. Diamante, medio consternada, le dijo al joven que por favor, le traiga la cuenta. 

El mesero le respondió: “Señora, no se preocupe. Don Víctor pagó toda la cuenta de ustedes”

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Divorcio = Fracaso

El hecho de haber publicado en mi blog que me divorcié, tuvo sus consecuencias buenas y malas. Como todo en esta vida. Las buenas es que mucha gente se comunicó conmigo para ofrecerme su apoyo. Agradezco muchísimo sus palabras de aliento y compañía y las llevo en el corazón.

Las consecuencias no tan buenas es que hubo quien me dijo que esas cosas no se comentan abiertamente. Para bien o para mal, yo nací sin esa parte del cerebro que hace que me importe lo que opinan los demás. La verdad, si les parece bien o mal es asunto de las demás personas. Yo puedo decir lo que quiero (más o menos) y hay libertad de expresión (más o menos) y cada quien que con su pan se lo coma.

Pero hubo un comentario chistoso. Esta persona dijo que divorciarse es como un fracaso.

Dicen por ahí que el matrimonio es como una de esas piscinas o albercas de agua helada, en esa piscina los que estan adentro le están diciendo a los que están afuera que se metan, y le dicen que está delicioso y es una maravilla, y solamente estando adentro de la pisicina ya sabes de qué lado masca la iguana.

Si estás en la pisicina de agua fría (o pensemos, ya que vivimos en Yucatán, que es un cenote), estás en el cenote y al principio todo bien y muy chulo, pero pasa el tiempo y comienzas a sentir corrientes subterráneas, comienzas a sentir piedras de esas que hay en los cenotes que son muy filosas y puntiagudas, de repente se aparecen unos cocodrilos, ¿qué vas hacer? ¿quedarte en el cenote porque si te sales, se considera un fracaso? ¡Nel Pastel! ¡Nelson Mandela!

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Gracias a Dios hay ocasiones en las que podemos cambiar la situación en la que nos encontramos, para mejorar. Hay una frase que dice “todo cambio es para mejorar. Si no, ¿para qué cambias?” y estoy cien por ciento de acuerdo. También hay los que dicen que el matrimonio para toda la vida se inventó cuando la gente se moría a los 35 años…. pudiera ser.

Para concluir, re afirmo que para mi eso de que el divorcio es un fracaso me parece una idea muy mejorable. Es una etapa más de la vida como muchas que nos toda vivir… hasta que llegamos a la raya que está pintada y la cual no pasaremos. Tán Tán.

Cosas que pasan en las películas que nunca pasan de verdad

Soy una persona que tiene empleo -gracias a Dios– y he tenido varios en mi vida. He ido a muchas juntas, muchas muchas reuniones; he hecho visitas en sus oficinas a cantidad de gente, desde que comencé mi vida laboral hasta el día de hoy, unos 20 años más o menos.

Nunca, ni una sola vez, la persona a la que he visitado o del lugar donde sucedió la junta, me ha ofrecido un trago, un “drink” o bebida alcohólica. Nunca he visto que ninguno de ellos tenga un juego de vasos de cristal cortado con su botella, también de cristal cortado, con un líquido color café. Jamás he visto como toman hielos de la hielera, los ponen en dos o vasos, y sirven una porción del líquido en cada vaso, uno para mi y otro para él. De haberme sucedido, lo primero que pensaría es: “¿está tomando en horas de oficina? ¿qué clase de alcohólico estoy visitando?”

Otra cosa que nunca me ha pasado en la vida real, y que he visto mucho en las películas, es que la gente en el cine o la televisión se echa unos discursos larguísimos, sin equivocaciones, sin pararse a pensar o sacar sus apuntes. En la vida real, hablas con cualquier persona, cualquier persona, y te dice: “esteeeee” “¿ves?” “¿me explico?” o “¿me entiendes?”; además, seguramente se desvía para contar dos o tres mini historias o reforzar su argumento con estrategias como “lo lei en tal lugar” o “me lo dijo fulanito”. De un tiempo para aquí, muy posiblemente interrumpa lo que está diciendo para ver su teléfono.

Otras cosas que pasan en las películas y no suceden a la realidad:

Llegas a una casa, tocas el timbre, y dos segundos después te abre la puerta precisamente la persona que estás buscando.

Enciendes la tele y están pasando justo el segmento de noticias exactamente donde querías que estuviera. Nunca he visto en una película o programa de TV, que prendan la tele y estén los comerciales.

Por último, el truco de tomarse una taza de café estando completamente borracho, y diez minutos después, ya estoy bien sobria gracias a mi café. ¡Ojalá! Bueno fuera.

Amo la Coca-Cola

Según la doctora, yo tengo la presión más baja del mundo. Mi presión es como la tela, 80 / 20 (o será 80 / 120?). Esto no me ocasiona más problemas que ser una dormilona, que para mi es una ventaja; tener frío casi todo el tiempo, otra ventaja; y de vez en cuando siento que me voy a desmayar. Pero, esto último, me pasa una vez cada cuatro o cinco años, muy poquito.

Cuando me siento que me voy a desmayar, la solución es deliciosa: una fría Coca-Cola, me la tomo y de inmediato siento como la vida y los colores vuelven a mi. Me renueva y estoy completamente lista para lo que sigue.

Cuando yo era niña en mi casa donde crecí no había mucha Coca-Cola. Recuerdo vagamente que de vez en cuando llegaba el camión y dejaba una caja o huacal con 24 botellas de Coca-Cola. Pero eso era rare ocurrance. A principios de los años 70s salió al mercado la “Coca Familiar” y cuando habían cumpleaños o navidades, compraban una de esa y tomábamos un vasito de Coca.

¿Resultado? De alguna forma crecí asociando la Coca-Cola con felicidad. Ya que solamente la tomaba en momentos felices, reuniones, fiestas, pastel de cumpleaños. Ahora ya de adulta, nada mejor que un vasito de Coca con sus hielitos cuando el calor está por los 40 grados y una siente que ya está a punto de entregar su alma al creador. Tomar una Coca reanima, recupera, llega la felicidad a nuestra alma y podemos seguir adelante.

La dinámica industria de la construcción del estado de Yucatán, no sería lo mismo, sin la Coca-Cola, estoy segura. ¿Que otra forma tendrían los trabajadores de la construcción para seguir bajo el sol ardiendo, si no pudieran reanimarse y refrescarse con una deliciosa Coca?

Yo no tomo alcohol desde el 2012, y cuando tomaba, generalmente me gustaba la cerveza. Rara vez tomé cubas libres, o uno que se llama París de noche que es brandy con Coca-Cola. No quiero ni pensar que hubiera sido de esas bebidas, preparadas con otros refrescos de cola de otra marca. Guácala.

¿Dolor de estómago? Desde niña me daban Coca-Cola con limón y quedaba como nueva. ¿gases estomacales? mismo remedio, funciona like a charm.

Voy al cine, bueno cuando no hay contingencia ni pandemias, me encantan ir al cine, pedir mis palomitas y mi Coca-Colota. No voy a Cines que no manejen productos de esta marca. No me interesa. La experiencia del cine no es la misma si no me tomo mi Coca-Cola, con poco hielo pero bien fría.

Claro que no faltará quien me diga que yo trabajo en la empresa que es embotelladora de Coca-Cola, soy feliz empleada de Bepensa desde hace diez años. Pero no, no es por eso. Amo la Coca-Cola desde que soy niña, y moriré amándola. En mi velorio, Coca-Cola para todos por favor.

Nuevas acciones en el mar

Hoy 4 de agosto hice algo nuevo. A mi edad, 50 años, no se hacen muchas cosas nuevas, y hoy tuve una idea y la puse en práctica y fue un completo fracaso, pero fue algo nuevo que no había hecho antes.

Me gusta meterme al mar. En Mérida le decimos “bañarnos en el mar”; ya adulta descubrí que en otras partes le dicen “meterse al mar” “voy a nadar” o de otra forma, pero eso de “bañarse” solamente por estos lares lo decimos.

OK decía yo que me gusta bañarme en el mar. Lo malo es que me aburro muchísimo cuando estoy dentro del mar. Cuando hay gente con la que puedo conversar, perfecto, no me aburro. Pero en estos días mis hijos y yo estamos en Telchac y ellos no son muy marinos y la única que se “baña” en el mar soy yo. Me encanta, además es muy saludable, pero me aburro mucho ahí metida yo sola.

Hoy se me ocurrió una esplendorosa idea. “Voy a meter mi libro al mar, y puedo leer mientras me baño”. Mi libro y mis lentes, sin los cuales no puedo leer nada. El mar está bastante bajo, de tal forma que avancé y avancé hacia adentro del mar, por lo menos unos 100 (o más) metros y aún me llegaba el agua a la cintura. De color verde esmeralda, bellísimo.

Me puse los lentes y me puse a leer mi libro, así parada, pisando la arena, adentro del mar. No good. Motivos del fracaso:

a) debido a que hay menos gente, hay más peces. Se pasean a buena velocidad junto a mi y a veces chocan conmigo. Por lo tanto, no se puede uno concentrar en su lectura si los peces están rozando.

b) las olas venían y cuando pasaban donde yo estaba, yo subía y bajaba un poco, junto con la ola. Me pegué así una tremenda mareada. Si no hubiera estado leyendo, no pasa nada, es el vaivén natural de las olas. Pero tratar de leer y entender lo que leo, al mismo tiempo que sube y baja con las olas del mar, imposible. Me dí una buena mareada.

c) el libro se estaba mojando.

Por lo tanto, me salí del mar, dejé el libro en la playa, junto con mis gafas, y me volví a meter otros 30 minutos. Me aburrí muchísimo, pero no importa, vale la pena, con tal de bañarse en el mar.

Publicar comida

Desde que estoy en Facebook, cuando Mark Zuckenberg me invitó a ser parte de esta red social, hace muchos años, he visto cientos, no exagero, cientos de fotos de la comida de la gente.

A la gente le gusta publicar fotos de lo que come. Una búsqueda rápida en internet, cero científica ni muy profesional, dice que lo hacen porque: 1. es rápido; 2. genera muchos “likes” (es decir a la otra gente le gusta ver fotos de comida; 3. En ocasiones sirve para demostrar habilidades (si yo cociné lo que estoy fotografiando) y 4. Son fotos atractivas (en este punto difiero un poco porque, por citar un ejemplo, la cochinita es deliciosa pero NO atractiva, ni viva ni muerta ni cruda ni cocinada).

Yo casi nunca publico lo que como, excepto una breve temporada que me dio por hacer diversas recetas de charritos y postearlas, como para contribuir a la cultura culinaria local y a la variedad en la alimentación yucateca. Excepto eso, no acostumbro tomarle foto a la comida, se me hace porque soy muy muy comelona y golosa, y yo lo que quiero hacer con la comida es comérmela no fotografiarla.

No le había dedicado más pensamientos al tema hasta hoy, que vi un comentario en Facebook, precisamente, de una persona que me parece inteligente, diciendo que es de la peor educación publicar fotos de comida porque hay mucha gente que no tiene ni lo más indispensable para comer y ahí andan “contando dinero frente a los pobres” con sus fotos de sus exquisitos platillos.

Me dejó pensando y por eso escribo este post en mi blog. ¿Será entonces, una mala educación publicar lo que comemos? A mi me pasa un poco con las fotos de viajes. Pero en mi caso, dependen mucho de la persona. Si la persona que las publica me cae bien, es como que yo misma disfruto el viaje y me encanta ver las fotos y leer las anécdotas; más de una vez me ha motivado para investigar un poco más acerca del lugar y su historia. Pero si quien publica la foto del viaje me cae mal, entonces pienso: “QUEMA MUCHO EL SOL pero que necesidad tiene esta bruja de que todos sepamos a donde la llevó su escoba”.

Brujita con escoba

En cambio las fotos de comida me dan igual. Tal vez, porque a Dios GRACIAS tanto yo como mis hijos y mi familia y amigos, todos hemos comido caliente tres veces al día. REPITO: GRACIAS A DIOS. Por otro lado, si yo no viajo, no pasa nada, pero si no como, si pasan muchas cosas. Tal vez por eso sea más delicado publicar comida, que fotos de viajes.

Hay que tener cuidado con lo que se publica. ¿Qué si no?

Las barras de acces – no de pan francés

Yo soy una persona convencida de que las cosas pasan por algo. Y que los tiempos de Dios son perfectos. Todo lo que sucede a uno durante el día, durante su vida, sucede en el momento exacto, que tiene que pasar. No antes ni después.

Tengo esta amiga muy querida que conozco desde la infancia. Ella se ha vuelto experta en el tema de “barras de access” que es un forma de terapia, novedosa, para “reacomodar la energía”. Esta definición es mía y la terapia va mucho más allá de eso, pero como no soy docta en el tema no quiero agregar mucho más. Solamente comentaré que está clarísimo que somos energía, todo es energía, y esta sube y baja como los elevadores, ayudando o perjudicando según hagamos uso de ella.

Desde hace cuantos AÑOS veía yo las publicaciones de mi amiga acerca de los cursos que ha tomado, de las terapias de “barras de acces”, de cómo se ha certificado para hacerlo de forma profesional, y siempre siempre yo, al ver sus publicaciones, pensaba “yo quiero ir a eso. me interesa ir a eso. Quiero tomar una sesión. Voy a sacar una cita” El pensamiento se quedaba en eso, pensamiento y nunca lo convertí en acción… hasta ayer.

Le llamé a principios de la semana por otra cosa completamente. Ella trabaja en un negocio de bombas de agua, hidroneumáticos, aires acondicionados e instalaciones eléctricas, eso es lo que entiendo que hace en su negocio. Le llamé para pedirle una cotización para una de esas cosas, para instalar en mi casa. Una cosa llevó a la otra y quedamos en que me daría una sesión de “Barras de Acces” el miércoles a las 6 pm.

Me dijo “vente aquí a mi oficina, aquí mismo por las tardes doy las sesiones”

Llegó el día y la hora y yo pensando que en medio de las bombas, los hidroneumáticos y los aires acondicionados habría por ahí una mesita donde yo me acostaría para la terapia. Fue una muy agradable sorpresa ver como tiene adaptado un amplio espacio perfectamente acondicionado para ello. Muy agradable, relajante, limpio y sanitizado.

LAS BARRAS DE ACCESS CONSCIOUSNESS, LO ÚLTIMO PARA REDUCIR EL ...

Me hizo la terapia y lo que puedo comentar al respecto son los siguientes puntos:

a) el momento perfecto para recibir la terapia fue este, en que me estoy divorciando y mis hijos están encerrados desde marzo, amén de que estamos viviendo en una situación única en la historia de la humanidad que se llama Corona. (desafortunadamente nada que ver con la cerveza o con lo que se pone la reina en la cabeza). El momento perfecto para recibir mi 1a terapia de barras de access fue precisamente este.

b) Durante la terapia, el tiempo se detuvo. Sucedió algo que según yo, se llama “estado de flow”. Cuando estás haciendo algo que te gusta mucho, que te apasiona, el tiempo como se detiene. Estando en la terapia, según yo habían pasado 5 minutos y ya había terminado la sesión de 45 minutos.

c) Al terminar, sentí un muy fuerte deseo de estar yo sola, con mis pensamientos y aprovechando al máximo la sensación de bienestar. Quizá un poco egoísta, pero creo que para alguien que está todo el santo día o en el trabajo o limpiando la casa o con sus hijos, precisamente lo que necesitaba era encerrarme un rato dentro de mi misma. Llegué a la casa de ustedes, les dije a los dos seres humanos del género másculino que viven aquí (a los cuales vagamente reconocí como mis hijos) que me iba encerrar en mi cuarto, y me dediqué el resto de la tarde a disfrutarme a mi misma

d) Sentí paz interior, calma, relajación, como de estar flotando en gravedad cero. Para hacer una comparación, que nunca será exacta pero de algo servirá; hay una película que se llama “Frist man” con Ryal Gosling, haciendo el papel de Neil Armstrong. La escena donde está solo en la Luna. Completamente solo en una inmensidad, curiosamente segura, sin miedo, sino con paz y tranquilidad maravillosa. Algo así me sentí.

Por supuesto que voy a regresar, mis hijos también los voy a mandar a que tomen sus terapias de “barras de access”. Estoy encantada con la experiencia, que llegó en el mejor momento.

Libro acerca de la honestidad

Acabo de leer el libro titulado “La honesta verdad acerca de la deshonestidad” del investigador Dan Ariely, especialista en Economía del comportamiento. Rescato algunas ideas que me parecen interesantes, en este tema fascinante: 

No es tan dificil ser un poco deshonesto cuando se trata de “cosas” en vez de “dinero”. Por ejemplo, un niño le dice a su papá que pasó un mal día en la escuela porque no tenía lápiz. Su papá comenta “me lo hubieras dicho y te traigo lápices de mi oficina”. 

¿Alguna vez te has sorprendido, cuando  llega el cerrajero a tu casa, que en unos segundos abre la puerta con su ganzúa? Yo he pensado, mientras le pago: “qué le impide a este hombre a volver mañana y entrar con toda facilidad a mi casa”. El libro explica que los cerrojos existen para mantener honesta a la gente que ya es honesta. Un porcentaje de la gente es honesta y siempre  lo será; otro porcentaje, son deshonestos y siempre lo serán; pero la gran mayoría, serán honestos siempre y cuando no haya las oportunidades a la mano. O como quien dice, en arca abierta, el justo peca.

Nuestra voluntad o deseo de hacer trampa disminuye cuando contamos con “recuerdos morales” como los diez mandamientos o los códigos de conducta. Por ejemplo, si antes de contestar un cuestionario o llenar un formato firmamos una promesa de decir verdad, es muy difícil que hagamos trampa o contestemos insinceramente

Existe algo llamado el “factor fudge” (fudge como el chocolate). Si podemos ser deshonestos y de alguna forma disfrazarlo para que no nos sintamos mal, o no sintamos remordimientos, es muy probable que, en efecto, seamos deshonestos.

Hacer trampa se simplifica cuando para hacerla, hay que tomar varios pasos y no hacerlo directamente. Por ejemplo, soy el autor intelectual pero no el material. 

La trampa o la deshonestidad se puede explicar con el famoso experimento del gato de Schrödinger, un físico austríaco que en 1935 describió el siguiente escenario: un gato está sellado en un caja de acero con un isótopo radiactivo que puede descomponerse o no. Si se descompone, sucederán una cadena de eventos que provocarán la muerte del gato. Si no, el gato seguirá viviendo. En la historia de Schrödinger, mientras la caja permanezca sellada, el gato está suspendido entre la vida y la muerte y tampoco puede decirse que está vivo o muerto. La historia del gato de Schrödinger podría ser útil aquí cuando lo que hacemos, no existe, o no tiene categoría de bueno / malo, hasta que esté escrito o hasta que nos atrapen, hasta que sea parte de la realidad objetiva.

Schrödinger's Cat / Useful Notes - TV Tropes

Una vez que alguien (o alguna organización) nos hace una favor, nos volvemos parciales a todo lo relacionado con el benefactor, y que el la magnitud de este sesgo aumenta a medida que la magnitud del favor inicial (en este caso el monto del pago) aumenta.

El concepto de “ego depletion” quiere decir que las decisiones que tomamos cuando estamos cansados o estresados son peores. Si hemos estado resisitiendo la tentación todo el día, al llegar la tarde o la noche, ya no tendremos fuerzas par seguir resistiendo. Un buen consejo es enfrentar las situaciones más difíciles o más complicadas temprano por la mañana. Y en ocasiones, lo mejor es simplemente ceder a la tentación, darnos un “break” a nosotros mismos.

Existe un concepto que se llama “external signaling” que consiste en demostrar a los demás quienes somos por la forma en cómo nos vestimos. Pero, a pesar de lo que creemos, lo cierto es que no tenemos una idea muy clara de quienes somos realmente y hacemos lo que los demás hacen. Usar una bolsa marca Prada original nos puede hacer cambiar nuestro comportamiento de una manera sútil, y lo mismo si usamos una imitación hecha en China de la misma bolsa Prada. Usar ropa de imitación hace más sencillo para la persona cometer otros actos de deshonestidad. A esto se le llama el “what the hell effect”, que se podría traducir como “el efecto me vale madres”

Debe quedar claro que un acto inmoral puede hacer que otro más probable y que los actos inmorales en un área pueden influir en nuestra moralidad en otras áreas.

Cuando nosotros y quienes nos rodean somos deshonestos, comenzamos a sospechar de todos, y sin confianza nuestras vidas se vuelven más difíciles en casi todos los sentidos.

Al parecer hay una relación entre las personas altamente creativas e imaginativas y la facilidad o propensión para mentir o cometer adulterio, hacer trampa o ser deshonestos. 

Los comportamientos deshonestos son altamente imitables. Es más posible que nosotros realicemos esas conductas si tenemos un amigo o un pariente o alguien cercano que las haya hecho también.

Lo mismo pasa en las empresas -como en el caso Enron- o algunos gobiernos. Cuando algunos comenten fraude o son corruptos, “contagian” a los cercanos, que su vez contagian a los respectivos cercanos, y llega un punto en el que casi todos son parte de la trampa.

Tendemos, como seres humanos, a ver las infracciones menores como sin importancia y sin consecuencias. Es un error. Lo cierto es que no deberíamos obviar ni olvidar ni los más mínimos hechos deshonestos, sobre todo si se trata de políticos, celebridades, o directores generales de grandes empresas.

Los humanos tenemos un debilidad por hacer “trampa altruista”, incluso si apenas conocemos a la persona que podría beneficiarse de nuestro mal comportamiento. Esto es, llevar a cabo acciones deshonestas porque beneficiamos a un tercero. Lamentablemente, parece que incluso el altruismo puede tener un lado oscuro.

En un alto grado, lo que nos detiene de “portarnos mal” no es la posibilidad de que nos atrapen y castiguen, sino el remordimiento y sentimiento de culpa que viene después. La buna noticia es que todos tenemos un “compás moral”. El problema está en mantenerlo funcionando. 

Hacer favores o dar regalos a la gente es una forma comprobada de ganar su lealtad. Por eso las farmacéuticas y muchas otras empresas lo hacen. Los regalos hacen una labor de “presionar” nuestro botón de la reciprocidad.Las personas con cargos o responsabilidades de toma de decisión, deben hacer lo posible para no aceptar regalos ni siquiera invitaciones a cenar. 

No queda más que reconocer que un cierto nivel de deshonestidad es inevitable en nuestra sociedad tal como la vivimos hoy. La vida no es blanco y negro, y nuestras motivaciones con frecuencia “chocan” contra otras motivaciones.Puede existir algo como “demasiada honestidad”. Al contrario, Kant pensaba que nunca se justifica una mentira. Kant creía que la honestidad era una marca, un producto de una mente racional, y que la racionalidad era el fundamento de la diginidad humana. Por lo tanto, mentir era una falta de dignidad. 

Como comentario final, agrego que a mi me gustaría ser como Kant y no mentir nunca ni que nunca me mintieran. Es un sueño “guajiro”. Imposible de lograr. ¡Lástima!

10 Curiosidades acerca de Yucatán

1. Aparentemente, la historia del nombre que nos han contado muchas veces, es correcta. El conquistador español Hernán Cortés, cuya inteligencia le dictó que estos seres humanos, que vino a encontrar después de meses de haber salido de España,  seguramente hablaban castellano, preguntaba y preguntaba “¿Dónde estamos?” o “¿Cómo se llama este lugar?” y los locales le contestaban: “No te entendemos” “No te entiendo”, cuyo sonido sonaba como a “Yucatán”. Era 1519.

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2. Durante los últimos 150 años a la actualidad, la economía del Estado se ha determinado en su mayoría por tres sucesos: La guerra de castas, el auge henequenero, y el turismo.

3. La Guerra de Castas de 1847  fue una rebelión de los indígenas mayas en contra de los descendientes de españoles que habían impuesto una organización social que los favorecía (a ellos, los descendientes de españoles). Al finalizar la Guerra, los indígenas controlaron la parte sureste de la península, donde implementaron un sistema de cultivo tradicional; mientras que en la parte controlada por los descendientes de españoles, se fomentaron actividades de tipo comercial o mercadeo.

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Guerra de Castas en Yucatán

4. Toda la Península consiste en la porción visible o expuesta de la Plataforma de Yucatán

5. Hace 65 millones de años un meteorito cayó en la zona de Chixchulub y  una de las consecuencias de este impacto fue la desaparición de la vida que habitaba el planeta Tierra. El “anillo de Cenotes” es una evidencia que trata comprobar esta teoría.

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Anillo de cenotes

6. La palabra “Cenote” viene del maya dzonot que quiere decir “pozo“, es el resultado del colapsamiento de la superficie caliza propia de la región, que al colapsar, expone el agua subterránea. El agua de los cenotes es muy clara, es agua de lluvia que se va filtrando lentamente por la superficie.

7. Yucatán se encuentra dentro del “Cinturón de Huracanes del Atlántico”; por otra parte, fuertes tormentas llamadas “Nortes” se forman con rapidez en cualquier época de año. Aunque los “nortes” pueden llegar a tener fuertes vientos y pesadas lluvias, finalizan en poco tiempo, a veces solamente una hora, y no dejan daños.

8. Los glifos mayas, tienen en su estructura cierta semejanza con el japonés.

9. Fray Diego de Landa era un sacerdote franciscano que simpatizaba con los mayas y los defendía de los españoles; sin embargo, siendo un devoto católico sentía aborrecimiento por los ídolos y otros objetos de culto, por lo que ordenó la quema de cientos de estas imágenes, estatuas, esculturas, códices, dibujos. Solamente sobreviven tres códices: el de Dresde, el de Madrid y el de París.

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Códice de Dresde

10. La numeración maya, vigesimal, claramente está relacionada con cinco dedos en manos y pies = 20 dedos. Solamente tiene tres representaciones; el punto, la raya, que podrían ser una piedrita y un palito que utilizaban para sacar cuentas; y sorpresivamente, el cero, que representaban con una conchita.

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La felicidad se escribe con “K”

Existe un aparato que se llama Karcher. Bueno, la marca es Karcher, el aparato en sí no tengo idea de cómo se llama. Ahora les pongo una foto.

Este aparatito lo que hace es que lo conectas a la toma de agua y tiene un motorcito y el agua sale con una fuerza increíble, a través del disparador que parece una pistola con el cañón muy muy largo.

Es un poco complicado de manejar porque se enredan las tres mangueras: la de agua, el cable que lo conecta a la electricidad y el cable de la pistola con el cañón larguísimo.

Entonces cuando vas moviendo el aparado de un lado a otro se van enredando los tres cables o mangueras y es un relajo. Fuera de ese detalle, el aparatito es una maravilla.

Si eres una neurótica/o de la limpieza, como yo… (bueno yo soy neurótica en muchos temas, pero sobre todo en esto de la limpieza) este es como un sueño hecho realidad. De verdad se los digo. Lo juro por esta.

La Karcher limpia a profundidad todo a donde dirijas el chorro de agua. Miriñaques, cortinas, no de tela sino las otras las enrollables, ventanas de vidrio, abajo de la estufa, abajo de la nevera o refrigerador, las esquinas de las paredes, le quita las manchas negras al piso de cemento, abajo de los muebles de la cocina, el lavabo para lavarse las manos, para lavar los platos, adentro del inodoro…. es una experiencia super divertida estar echando agua y viendo como desaparece hasta el último polvo más escondido y con el mismo chorro de agua lo vas empujando y empujando lejos, lejos, lejos.

Al chorro de agua que queda en el suelo, le echo para complementar una generosa porción de vinagrre para que haga de desinfectante y de verdad, se ven los resultados notablemente.

Claro que después viene la jalada de agua, pero bueno a esto he buscado algunas opciones para quien no quiere hacerlo: una, es decirle a la asistente del hogar que ella o él jalen el agua. Dos, no muy recomendable y nunca lo he hecho, es dejar el agua a que se evapore solita. Con cuidado de no darse un porrazo con el piso mojado sobre todo si es porcelanato que es super resbalosísimo. Y tres, pues agarrar el jalador y jalar toda esa agua, que es cierto está mezclada con bicho muertos y polvo y otras cosas nada lindas, sin embargo se siente alegría en el corazón ver como una va sacando todas esas basuras de su propia casa.

A mi me gusta jalar (el agua con el jalador, cabe la aclaración para todos los que se lavan el pelo con Easy Off) y me gusta ver como el piso se queda sequísimo cuando jalas con mucha fuerza.

Finalizo comentando que nadie me dio comisión, ni la empresa Karcher ni el lugar donde la compre, la ferretería Fernandez que está aquí cerca de Cholul.

Que no pase un día más y ¡disfruten su Karcher!

Megxit

Megxit es el nombre que se le da a la salida de Harry y Meghan de “The Firm” como se le llama a la Familia Real Británica.

Dios no te permita que digas frente a un miembre de la Commonwealth que es la Reina de Inglaterra o la Familia Real Inglesa, porque te contestan, muy serios, que Inglaterra únicamente es un país de los que forman el Reino Unido de la Gran Bretaña. Aunque me tarde un poco más en decirlo.

Muy pronto –el 11 de agosto– se publicará un libro llamado “Fiding Freedom” acerca de esta situación. Es un poco como la versión de ellos, Harry y Meghan, acerca de todo esto que está pasando. Los autores dicen que entrevistaron a más de cien personas cercanas a ellos dos y que llevan dos años investigando el tema.

En resumen, el libro dice que a Harry no le gustaba el trato que le daban ni a él, ni a su  mujer. Que sus actividades las dejaban como “plato de segunda mesa” dando preferencia a las de William y Kate. El distanciamiento entre ellos cuatro fue un factor clave en la decisión que tomaron de salirse de la familia real y refugiarse en Canadá y/o EUA.

La tensión se podía cortar con un cuchillo

El libro explica como William se ha enfurecido y permanece muy disgustado por la salida de Harry de la Familia Real. Y dice también, que quien de verdad quería irse era él, no ella, como muchos piensan. Ella, en cambio, hizo todo lo posible para que se quedaran en Londres. Dijo: “I gave up my entire life for this family. I was willing to do whatever it takes. But here we are. It’s very sad’.”

Los que se encargan de la organización de todo, los que están “detrás del trono”, veían con preocupación como Harry y Meghan eran muy queridos, temiendo que le robaran popularidad al heredero del trono y su bella esposa. Ese era parte del motivo por el cual, digamos que “relegaban” un poco a Harry y su american wife.

Veremos que sucede. Por ahora, viven en California, y al parecer, están felices ahí. 

Más que el divorcio, el encierro

Mis hijos han reaccionado con bastante tranquilidad a esto del divorico, a Dios gracias. Todo el suceso fue algo completamente inesperado. Mi ex esposo (que raro llamarlo así) trabaja en el área administrativa de un Hospital muy grandote. Con esto del Corona, decidió rentar un airbnb para aislarse, durante el mes de abril agarró sus chivas y se fue. Cuando terminó el mes del aislamiento, volvió a la casa, nos dijo a todos que ya no quería vivir aquí, y se volvió a ir, ahora sí for good. Se fue el 15 de mayo y para mediados de julio firmamos el divorcio.

Si me preguntan acerca de razones o motivos más pronfundos, al día de hoy no tengo ni idea, pero si quieren pueden llamarle a él, por inbox o por whattsapp les doy su número. Y de paso me cuentan el chisme por favor porque yo misma no sé muy bien qué mosca le picó.

Dicen que muy pronto podrás divorciarte en el Oxxo. Así de sencillo es el trámite. También es verdad que mis hijos, uno es mayor de edad y el otro ya casi, así que no había mucho campo para discutir, temas como “qué días te toca a ti, que días a mi, vacaciones, navidades” todo eso ni vale la pena discutirlo porque a esa edad los hijos hacen pretty much lo que les da la gana.

Ellos hablan mucho con su papá, quién es un EXCELENTE papá, y lo visitan los domingos. Los he notado tranquilos y de acuerdo con la decisión de su papá. Lo que más bien creo que les está afectando, es el encierro.

Yo y todos los seres humanos que no viven en Corea del Norte, a esa edad 17, 18 años, estás en todos lados menos en tu casa. Por ejemplo yo, esa edad llegó a mi vida en 1987, 88. ¿Qué hacíamos? Nos achócabamos en casa de alguna amiga, y llamábamos por teléfono al niño que nos gustaba sin decirle quién éramos, por supuesto. Me acuerdo que mi amiga y yo le hablábamos al niño que me gustaba a mi y le decíamos que yo era “Marissa” y ella era “Andrea” como en el programa ese de “Ensalada de locos”. Era cuando en las casas había más de un aparato teléfonico y al levantar la bocina se escuchaba lo que decían por la otra línea. Qué anticuado suena todo esto.

Ya están un poco mayores que en la foto

Otra cosa que hacíamos era treparnos al coche y dar roles por las casas de los niños que nos gustaban, pasando frente a su casa con la lejana esperanza de verlo entrar o salir. También íbamos al cine, íbamos a Sanjuanistas los domingos, íbamos al Club Campestre (coladas, porque no éramos socias), íbamos al boliche que está cerca del Roger’s, veíamos películas. Es decir, nunca estábamos en nuestras casas.

Ambos fueron a terapia una sola vez, y no han querido regresar. Dicen que no quieren regresar con el terapista. Lo mejor que podría pasar, es que llegue la famosa vacuna y se acabe esta pesadilla. Para que toda la economía comience a recuperarse, para que la gente se deje de morir, y para que mis hijos puedan tener vida normal de adolescentes.

¡Me animo!

Comenzó el 2020 sin mayor novedad. Nos llegaban mensajes por todos lados aclarando que el año no se debe escribir solamente los dos últimos dígitos, como hacemos con los otros años de nuestra vida, sino que se debe escribir completo. “Está bien”, pensé. “No me cuesta nada escribir 2020 en lugar de solamente 20” Nada más me decía que este sería un año de locura.

Ya para fines del año pasado escuchábamos que en China había un virus muy contagioso y peligroso. “¿China?” nos decíamos a nosotros mismos “mientras no sea el pueblo que está entre Mérida y Campeche, no pasa nada”. Tan confiados nosotros, creyendo que nada nos iba a pasar. Esa forma de pensar es muy adolescente, by the way.

Llega marzo y todos a encerrarnos en nuestras casas, los niños ya no van a la escuela, uno ya no va a la oficina, se cerraron hoteles, restaurantes, tiendas de ropa, distribuidoras automotrices, se suspendió la industria de la construcción, se paró el mundo. TODO EL MUNDO. No la ciudad de Mérida, no el estado de Yucatán, no nuestro México lindo y querido. Todo el mundo estamos en las mismas, algunos peor, otros mal, pero ninguno, ninguno, bien.

Por ahí de abril llega a nuestra hermosa Península de Yucatán una tormenta tropical llamada Cristobal, así como Colón, que se quedó estacionada como seis días e inundó poblaciones y las casas de todos.

Y para acabarla de amolar, la semana pasada, a mediados de julió, firmé el divorcio después de casi 22 años de vida conjunta. 21 de casados. Por iniciativa de él, así que peor tantito.

¿Cuál ha sido mi respuesta cuando las cosas no salen? Escribir. Escribo desde que soy niña, aprendí a leer sola y me puse a escribir cuentos e historias. Me gusta escribir cosas amenas y entretenidas, ya que no soy ninguna intelectual. Me sirve de catársis y me sirve para compartir lo que pasa por mi cabeza. Pasan tantas cosas por mi cabeza que no he logrado ser específica y hacer de este blog unitemático. A pesar de que todos los sitios de “tips” para escribir blogs lo recomiendan. No más, no puedo. Pasan demasiadas cosas por mi cabeza.

He decidido meterle más carne al asador, monetizar el blog y lograr una mayor audiencia con el favor de Dios. Escribir regularmente, con disciplina y tal vez en una de esas pueda ayudar a los lectores a distraerse un ratito. ¿Qué es lo que busco? Distraerlos y brindar un momento agradable. No busco pontificar ni enseñar nada, si ni con mi vida puedo, menos me voy a poner a dar lecciones. No, qué horror.

Pero si logro que pasen unos minutos agradables, misión cumplida. Y la cereza en el pastel es que evitaré no volverme completamente loca entre el encierro, la pandemia, el divorcio y la economía que se está haciendo pedazos.

La foto, obviamente, no es actual. Es de 1990 más o menos.

Gracias por leerme, de verdad, de todo corazón, muchas gracias por leerme.

Cómo parecernos más a Suiza.

¡Ah, Suiza, Suiza! El país de los relojes Cú-Cú, de la neutralidad, de los chocolates y de la perfección que habla y camina: Roger Federer.

Un país donde todo funciona; hospitales, escuelas de primerísimo nivel gratuitos o muy baratos, legisladores que no tienen nada de qué legislar, derechos humanos en su máxima expresión.

¡Queremos ser como Suiza! Podemos… en el aspecto de SEPARACION DE RESIDUOS SÓLIDOS.

Suiza ocupa el primer lugar mundial en reciclaje. Para ellos es sumamente importante no tener basura. ¿Depósitos de residuos? ¿Qué es eso? ¿Grandes extensiones de terreno llenas de desperdicios, extremádamente mal olorosos y con zopilotes? ¿Familias que viven en la basura, exponiéndose a una barbaridad de enfermedades? Para los suizos debe ser como un cuento de terror, algo que no existe en la realidad.

Aquí mismo, en Mérida, podemos tener los mismos hábitos de reciclaje que tienen nuestros amigos suizos. No se trata de inventar el hilo negro, se trata de seguir con lo que ya existe y ha demostrado tener éxito en otros países.

En casa generas, tú y tu familia, cierta cantidad de residuos. NO es lo mismo residuos, que basura. Basura es cuando ya no puedes darle otro uso. Por ejemplo, me sueno la nariz con un kleenex, y se acabó, esta toalla desechable ya no tiene otro uso, ya no queda más remedio que echarlo al bote de la basura.

En casa hay muchos residuos que no deben convertirse en basura. Envases de vidrio, de plástico PET o de Poliuretano, papel periódico, revistas, cuadernos y libretas, latas de aluminio, todas esas cosas, son solamente ejemplos de los materiales que se pueden reciclar.

¿Para qué lo vas a convertir en basura, si se puede reciclar? Se pueden entregar a los compradores de subproductos, y ellos lo venderán a negocios donde se encargarán de procesarlo y utilizarlo como materia prima.

He escuchado incontables historias y anécdotas que tienen que ver con el dinero que se juntó vendiendo subproductos: “Fulano le pagó su fiesta de XV años a su hija, vendiendo latas durante tres o cuatro años” Es buena idea hacer negocio de algo que pensábamos que era basura, pero es mejor idea hacerlo por querer evitar que nuestros hijos y nosotros mismo, vivamos en medio de la basura y de las ratas.

Separar la basura no es fácil, conlleva una cantidad de trabajo extra. Lo fácil es echarlo al bote de la basura, dejarlo en la banqueta y que el camión recolector se lo lleve al depósito. De esta manera ya lo convertiste en basura. Es mucho más complicado y cansado, lavar los depósitos de vidrio; vaciar aplastar y tapar los de PET #1 o vaciar y tapar los de HDPE; vaciar, aplastar las latas de aluminio; ordenar en pacas o paquetes los cartones o revistas, etc. Muchas veces estos subproductos deben esperar un buen tiempo a que se junten bastantes para que valga la pena hacer el viaje a donde se encuentra el comprador. Pero vale la pena. Cuidar nuestro planeta vale mucho la pena. ¿No están de acuerdo?

Nicolás y Alejandra + COVID 19

¿Ustedes ya vieron la película “Nicolás y Alejandra”? Es una super producción realizada en 1971 que narra los últimos años de los últimos zares de Rusia. Es una buenísima e interesantísima película, bien hecha, bien narrada, bien actuada, bien todo.

Después de ver la película, leí dos o tres libros acerca del mismo tema: de los últimos zares de Rusia que vivieron una trágica vida -obviamente, con los bolcheviques y Trostky, Lenin y demás- pero aún antes de eso tenían al hijo hemofílico y se metieron en algunas guerras muy innecesarias vs Japón y otros vecinos. Además que cayeron unos inviernos tremendos y los rusos se morían de frío o de hambre o de ambos.

En uno de los libros que leí, se analizaban los diarios personales del zar Nicolás II. En los días cuando estuvieron encerrados en Yekaterinburgo, donde finalmente morirían asesinados por los revolucionarios, Nicolás escribía mucho su diario íntimo. Decía, todo el tiempo, que estaba siguiendo la Voluntad de Dios. Insistía, en que esa era la Voluntad de Dios y que él tendría que obedecerla hasta el fin.

Explican los mismos libros que había una facción fuerte del ejército ruso que quería continuar con la monarquía, los zares, la Rusia Imperial, no quería que llegaran ningunos bolcheviques y se dirigían hacía Yekaterinburgo a rescatar al Zar y su familia para presentar un pie de lucha ante los revolucionarios.

Pero Nicolás, no quiso. Porque para él, lo más importante era la Voluntad de Dios. Estaba convencido de que la Voluntad de Dios era obedecer a los militares de la revolución que los mantenían encerrados.

Estos tiempos del COVID cuando estamos aceptando la voluntad de otras personas, que de ninguna manera son Dios, sino que son autoridades elegidas en unas elecciones suficientemente transparentes. Ellos tienen fuerza, cuerpos policíacos, guardia nacioanl, y tienen los argumentos para decirnos que no podemos salir de nuestras casas porque ponemos en peligro a nosotros mismos y a los demás. Es como vivir en una de esas teorías de la conspiración.

En una parte de la película mencionada, “Nicolás y Alejandra” el otrora Zar de todas las Rusias, emperador de un territorio enorme donde se le veía casi como un Dios, con derecho divino de gobernarlos, simplemente agradecia a Dios el hecho de estar vivo, de estar con su familia y que su familia estuviera viva. Con vida. Eso es todo. No pedía más.

Así estamos nosotros, no pedimos más que estar vivos, estar sanos y tener comida tres veces al día. Y lo que podamos hacer para ayudar a quienes no tienen tanta suerte como nosotros.

Si no han visto “Nicolás y Alejandra”, veánla. Vale mucho la pena.

Globos de Oro y Dawson’s Creek

Quien lo iba a decir que la chavita rubia que salía en Dawson’s Creek en los noventas se convertiría en una excelente actriz de primer nivel. Yo no me lo hubiera imaginado, nunca.

La chica se llama Michelle Williams y en la serie se llamaba Jen. Salió ayer ganadora de un Globo de Oro como mejor actriz y aprovechó para echar su discurso.

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Que padre cuando las entregas de premios eran para entregar premios y ver lindos vestidos elegantes. Ahora son convocatorias políticas y llamados a la toma de conciencia, cada quien defendiendo sus propias causas, algunas muy buenas como el medio ambiente, otras muy malas como el aborto.

Ricky Gervais, el conductor británico a quien se le pidió que fuera irreverente y cumplió más o menos bien, dijo algo así como “no nos estén aleccionando acerca de sus causas políticas, si ustedes han ido a la escuela menos tiempo que Greta Thunberg, ¿qué autoridad moral pueden tener para darnos lecciones?”

Los actores y actrices de Hollywood eran más divertidos cuando no tenían ese complejo mesiánico de salvemos al mundo. En el mejor de los casos sirve para que nos hagan pensar un poco, en el peor de los casos fue como hizo ayer la chica Michelle Williams que en Dawson’s Creek se llamaba Jen.

Habló a favor del aborto, que le llaman “derecho a elegir” y motivó a las mujeres a votar “pensando en ellas mismas y no como hombres”, porque los hombres han estado votando pensando en ellos durante muchos años y “ya nos toca”.

¿Qué es exactamente eso de votar “pensando en nosotras”? Esto es como un llamado a la venganza y un llamado a la autodestrucción por consecuencia. Todos estos años de supuesta dominación masculina tampoco han estado tan malos. Como mamá que trabaja, estoy encantada y me gusta mucho mi trabajo pero también es una chinga y en más de una ocasión he visto con algo de envidia o mucha envidia a mis amigas que solamente son mamás y amas de casa. La violencia masculina vs femenina es muy grave muy desagradable y debe terminar al 100% pero eso no quiere decir que tengamos que dividirnos en hombres vs mujeres, una idea destinada al fracaso más completo.

Michelle Williams es muy bonita, muy buena actriz, PERO su papel es darnos lecciones ni sermones. ¿Qué tal que los que son políticos o los que son líderes de algún culto, se pongan de actores? López Obrador protagonizando novelas…

Lo que el viento se llevó y Endgame Avengers

Este año 2019 se cumplen 80 años del lanzamiento de “Lo que el viento se llevó”. Me cuesta trabajo creer que ya pasaron 80 años. Una vez más corroboramos, que el tiempo pasa volando.

Yo la fui a ver de niña, con Fluida y Eléctrica. Fuimos al cine Fantasio o al Cantarell. Uno de esos dos. Como muchos, quedé muy impresionada. Una maravillosa obra de una extraordinaria historia escrita por Margaret Mitchell. En esos entonces, los años 40, 50 hasta los 70, hacían películas con calma. Se tomaban el tiempo para contar la historia. Para disfrutar la música (había intermedio de dos minutos, durante el cual, se escuchaba el tema de la película); para conocer a los personajes, para apreciar los paisajes, para ver las actuaciones y la belleza de Vivian Leigh. Sabe Dios cuantas niñas fueron bautizadas con el nombre Vivian y su derivado Vivianna gracias a ella. Deben ser muchas.

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“Fast forward” al año 2019 y la película Avengers Endgame que rompió records de taquilla. Mis hijos y esposo, quizá más mi esposo que mis hijos, estaban emocionadísimos; compraron sus boletos con anticipación y se presentaron en el cine nerviosos y desesperados, también de muy larga duración, unas tres horas. Quizá es lo único en lo cual tienen algo de similitud ambas películas: La duración y los records de taquilla.

Por lo demás, para mi, las diferencias que hay entre las dos películas de cierta forma nos comunican las diferencias entre la vida y el mundo de 1939 vs 2019. No las voy a describir aquí. Son tan obvias como las dos películas lo presentan.

Yo prefiero las de antes… la vida de antes y las películas de antes… soy una anticuada.

La lista

“Mamá” me dice mi hijo Pablo. “¡Tengo una fiesta de quince años!”

-Way hijo -le dije- ¿cuándo te vaya a buscar ya vas a tener 30? Te vamos a extrañar…

Una vez hechas las debidas aclaraciones, acerca de que la fiesta era el cumpleaños número 15 de su amiga, me dijo que necesitaba traje, es decir saco y corbata. “A ver la invitación” le dije. “No hay” me dijo. “Bueno,  a ver el intransmisible” (palabra 100% yucateca que nadie más entiende en todo México) “No tengo” me dice.

-A la niña de  la fiesta se le acabaron los intransmisibles y me dijo que estoy en “la lista” que con decir mi nombre puedo pasar.

Mi mente voló a los años 80 y 90. La primera vez que fui a una “disco” (no se les llamaba “antros” se les llamaba “disco” “discoteque” o decíamos que íbamos “a bailar”) era una que se llamaba Zac Nah que estaba por el cine Colón. A esa solamente fui una sola vez. A las que sí fui bastante más veces fue a “Tequila Rock” “Bimbombao” y “Kalia” en la puerta de las cuales había un ser humano de apellido Ferraez y una cadena.

pablo de traje

La gente se paraba afuera para esperar que los dejaran pasar. No había en Mérida esa costumbre de otros lugares como México o Cancún que decían el número de personas. “Somos dos” o “Somos cuatro” eso aquí no pasaba.

Me imaginé a mi hijo Pablo, de 15 años de edad, con su traje, su saco y su corbata, esperando en la puerta de la fiesta, que alguien abriera la cadena y lo dejara pasar. Esperando… 10 minutos, 15 minutos… viendo como los demás, con sus intransmisibles, entraban nomás llegaban.

-Noooooooo -le dije a Pablo– nada de “la lista” si no tienes intransmisible no puedes ir.

Al día siguiente Pablo me pidió que le hable a la mamá de la niña cumpleañera. La señora muy amable me garantizó que Pablo entraría sin problemas y que cualquier cosa pida que la llamen. Que se le habían acabado los instransmisibles pero que no habría ningún problema.

El doctor Solís, su pediatra, hace varios años me ofreció una medicina para que no crecieran más. Para que se quedaran así, chiquitos, nenés. Lo hubiera aceptado.

“La Luna”



La Luna está tan hermosa que me ha inspirado a componer un poema. Se títula: “La Luna”


La Luna está hermosa y redonda

Así como yo

Después de Navidad

Qué casualidad que en uno de sus hemisferios

Está la bandera de Estados Unidos

Y en el otro la de China

Igualito que aquí en la Tierra

Luna redonda

Si es cierto lo que dicen

Que en un futuro

Irremediablemente colisionarás con la Tierra

Ojalá caigas encima de Cholul

Para poder guardarte

En mi cajón


Fin

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Audífonos

Mi hijo Pablo para la Navidad del año ante pasado (la del 2017) pidió una pequeña tornamesa para hacer mezclas de canciones. No costaba cinco pesos, tampoco era lo  más caro del mundo. Lo pensamos, sacamos cuentas. Total que se la compramos.

500 pesos

Un año después… Pablo la vendió y le ganó un poco de dinero, unos 500 pesos más. Hasta aquí todo bien. De repente, en otro día, veo a Pablo con unos audífonos muy sofisticados que sacaba de una cajita. ¿Y eso? – le pregunté. Me dice que son inalámbricos, que se los prestó su amiga del salón de clases. ¡Wow qué modernos! le dije.

Pablo me contestó: “Con el dinero de vender la tornamesa, quiero comprarme unos como éstos” “¿Ah sí?” le dije. “¿Y cuánto cuestan los audífonos inalámbricos?”

500 pesos

Me dijo una cantidad… que casi me da una embolia ahí mismo en el salón de belleza para hombres donde estábamos esperando pacientemente que le hagan su corte de pelo.

No voy a decir la cantidad que cuestan los audífonos, más sin embargo, es importante para darnos una idea y entender lo de mi embolia. Así que pondré la cantidad escondida en esta publicación. ¡Suerte para encontrarla!

500 pesos

Medio injertada en pantera, y tratando de dismular un poco para que no me vayan a correr del lugar… le dije… a mi hijo Pablo… que está como loco… si cree… que puede gastar esa cantidad de dinero… en unos… ¡¡¡AUDÍFONOS INALAMBRICOS!!!!

500 pesos

Aquí en mi blog, seré honesta, y abiertamente lo diré, aunque sé que le voy a caer mal a varios. Se me hace una ridiculez darle a niños de 14 ó 15 años, cosas como lentes Ray Ban, bolsas de marca Coach, celulares Iphone X, etc. Aunque tengas el dinero. Digo, si además de todo, te estás endeudando o estás dejando de pagar colegiaturas hacer esas extravagancias, ya estamos hablando de otro nivel. Asumo que las personas que hacen este tipo de gastos tienen el dinero suficiente para hacerlos. Pues con todo y eso, se me hace una barbaridad.

500 pesos

Por supuesto que podemos decir que estoy como esos animalitos que comen nueces, de cola frondosa y que andan por los árboles coníferas, porque yo no tengo el dinero para comprar ni las bolsas ni los lentes ni el Iphone. Y por supuesto que algo hay de eso. Por supuesto que tengo envidia. A mi me gustan las cosas finas y caras, pues a quien no. No soy el Dalai Lama.

500 pesos

Sin embargo, creo, repito, CREO, que si tuviera el dinero, tampoco lo haría. ¿Qué van a querer estos niños, cuando tengan 25 años, 30 años, 35 étc, si a los 15 ya andan con estos lujos? ¿Qué necesidad hay de que los demás vean que tengo el dinero para pagar esos artículos? En México hay tanta pobreza tanta carencia que decirle a tu hijo de 15 años te doy unos lentes de cinco mil pesos cuando hay niños que no tienen ni que comer, no creo que sea el  mensaje adecuado. Porque una cosa es que yo trabaje y me gané el dinero y me compré mi coche o mi casa o mis lujos; y otra es que me lluevan del cielo sin qué ni para qué.

500 pesos

El tema es controversial, como tantos otros. Finalmente somos libres de hacer lo que queramos mientras no perjudiquemos a terceros. ¿no es así?