Abrir la nevera y encontrar un ipod

Si hay algo por lo que estoy muy sumamente agradecida, es que cada vez que mis hijos llegan y me dicen “tengo hambre mamá” puedo abrir la nevera y prepararles algo para comer
Vivo en un país y en un mundo en el que muchísimas mamás cuando sus hijos les dicen “tengo hambre mamá” sucede que no tienen nada para darles:
Ayer mi hijo de 10 años se puso muy triste; con llanto y lágrimas y toda la cosa; porque no le compramos a él y su hermano un ipod.
Entraron a la tienda de Apple en Altabrisa y un muchacho joven con ganas de ganar su comisión les dijo a ellos dos y mi marido que con $450.00 mensuales durante un año podrían tener su ipod cada uno.
“No tengo esa cantidad de dinero” le dije a mi hijo: $450 x 2 es igual a $900 pesos mensuales durante doce meses: no los tengo. No es que sï los tenga y los voy a usar para otra cosa; es simplemente que no los tengo.
Mi hijo se puso bien triste y eso me hace pensar que no estoy haciendo bien mi labor como mamá ya que no le expresado de forma clara el mensaje siguiente: “cada vez que tienes hambre, tengo para darte algo de comer”
“Fulanito si tiene ipod” me dice; con su lógica impecable de niños de diez años
Fulanito es un amiguito de su salón de clase que tiene montones de dinero: de verdad consideré mucho antes de dejarlo ir a su casa cuando lo invitaron porque sabia que se iba a deslumbrar con la mansión; los varios elementos de servicio que incluyen choferes, cocineras y personas de seguridad, las toneladas de juguetes que disfruta, etc.
Sin embargo la mama de Fulanito es muy dulce; la conozco desde hace muchos años y además, mi razonamiento fue el de la burbuja. (no lo puedo meter en una burbuja; tiene que enfrentar su realidad)
Ha visitado varias veces su casa. Mi hijo me dice “el papá de fulanito trabaja también muchas horas como (mi) papá; y también trabaja los sábados como papá. ¿porque Fulanito puede comprarse tantas cosas y yo no?”
Lógica marxista la de mi hijo; el tiempo de trabajo necesario es igual al tiempo de trabajo deseable.
Le dije; hijo lo que tenemos que hacer es ponernos felices de que Fulanito tenga tanta cosa y que nosotros también tengamos lo nuestro: sobre todo comida caliente tres veces al día y un techo; medicinas cuando te sientes mal, educación…
PERO: no me he expresado bien. Porque ahí estaba el niño muy triste por su pinche ipod: Steve Jobs se debe estar quemando en las llamas del infierno porque logró convencer a mucha gente que lo mas innecesario, mientras mas caro mejor:
El mensaje que le tengo que dar es: cuando me vuelvas a decir que tienes hambre; ¡cómete tu ipod!

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