Archivo de la etiqueta: hidrolavadora

La felicidad se escribe con “K”

Existe un aparato que se llama Karcher. Bueno, la marca es Karcher, el aparato en sí no tengo idea de cómo se llama. Ahora les pongo una foto.

Este aparatito lo que hace es que lo conectas a la toma de agua y tiene un motorcito y el agua sale con una fuerza increíble, a través del disparador que parece una pistola con el cañón muy muy largo.

Es un poco complicado de manejar porque se enredan las tres mangueras: la de agua, el cable que lo conecta a la electricidad y el cable de la pistola con el cañón larguísimo.

Entonces cuando vas moviendo el aparado de un lado a otro se van enredando los tres cables o mangueras y es un relajo. Fuera de ese detalle, el aparatito es una maravilla.

Si eres una neurótica/o de la limpieza, como yo… (bueno yo soy neurótica en muchos temas, pero sobre todo en esto de la limpieza) este es como un sueño hecho realidad. De verdad se los digo. Lo juro por esta.

La Karcher limpia a profundidad todo a donde dirijas el chorro de agua. Miriñaques, cortinas, no de tela sino las otras las enrollables, ventanas de vidrio, abajo de la estufa, abajo de la nevera o refrigerador, las esquinas de las paredes, le quita las manchas negras al piso de cemento, abajo de los muebles de la cocina, el lavabo para lavarse las manos, para lavar los platos, adentro del inodoro…. es una experiencia super divertida estar echando agua y viendo como desaparece hasta el último polvo más escondido y con el mismo chorro de agua lo vas empujando y empujando lejos, lejos, lejos.

Al chorro de agua que queda en el suelo, le echo para complementar una generosa porción de vinagrre para que haga de desinfectante y de verdad, se ven los resultados notablemente.

Claro que después viene la jalada de agua, pero bueno a esto he buscado algunas opciones para quien no quiere hacerlo: una, es decirle a la asistente del hogar que ella o él jalen el agua. Dos, no muy recomendable y nunca lo he hecho, es dejar el agua a que se evapore solita. Con cuidado de no darse un porrazo con el piso mojado sobre todo si es porcelanato que es super resbalosísimo. Y tres, pues agarrar el jalador y jalar toda esa agua, que es cierto está mezclada con bicho muertos y polvo y otras cosas nada lindas, sin embargo se siente alegría en el corazón ver como una va sacando todas esas basuras de su propia casa.

A mi me gusta jalar (el agua con el jalador, cabe la aclaración para todos los que se lavan el pelo con Easy Off) y me gusta ver como el piso se queda sequísimo cuando jalas con mucha fuerza.

Finalizo comentando que nadie me dio comisión, ni la empresa Karcher ni el lugar donde la compre, la ferretería Fernandez que está aquí cerca de Cholul.

Que no pase un día más y ¡disfruten su Karcher!